¿Qué es el downsizing empresarial? El término downsizing es una palabra anglosajona que viene de los términos “down” y “sizing”, “bajar” y “tamaño”, respectivamente. Así, su significado es reducir el número de empleados de una empresa considerablemente.
El Downsizing se originó en los años 70 en USA, para referirse a la disminución de automóviles producidos, Ford, GM y Chrysler son algunos ejemplos. A partir de 1982 se aplicó el concepto a la reducción de empleados de una firma, aunque no solo incluye el tema de personas.
El principal objetivo del downsizing es instaurar organizaciones más ligeras y flexibles, con la capacidad de adaptarse adecuadamente a los cambios y de enfrentarse a los retos con mayor celeridad.
Cuando se aplica el downsizing empresarial, podemos encontrar dos tipos:
Proactivo: Hace referencia a aquel plan que se prepara con antelación y se anticipa a los posibles riesgos que pueden surgir en una empresa. No se espera al último momento cuando ya se ha encontrado el problema para actuar y dar una solución, sino que las posibles alternativas se estudian antes de los momentos de crisis como modelo de prevención.
Reactivo: En este tipo de plan, la empresa no está preparada para afrontar los problemas o golpes empresariales que puedan llegar. Su actuación es simplemente reactiva y actúa una vez se le plantea el problema. Los tiempos de reacción y pensamiento son menores, dada la urgencia de las situaciones, por lo que las soluciones pueden ser menos eficaces.

Sin duda, el downsizing ofrece una serie de beneficios a las empresas que aplican esta estrategia dentro de su organización corporativa. Las principales ventajas de esta práctica son:
- Reducción de costes
- Simplificación de la estructura organizativa de la empresa
- Mejora de la comunicación interna
- Optimización de recursos
- Aumento de la productividad
A que te enfrentas cuando vives un recorte masivo de personal.
- Mayor estrés laboral: Si no se hace una correcta aplicación del downsizing, puede que aumente el estrés laboral en el resto del equipo de la empresa, debido a una mayor carga de trabajo y menos recursos disponibles para realizarla.
- Pérdida de talento: Al aplicar el downsizing, puede que las empresas estén desaprovechando un equipo humano válido y con talento con el que no contarán más debido a una mala gestión de esta reestructuración empresarial.
- Desmotivación laboral: Si los empleados prevén que pueden ser despedidos en un tiempo cercano, puede repercutir negativamente en su productividad y en su motivación.
- Desempleo: Aunque no sea una consecuencia directa en la empresa, el downsizing empresarial sí repercute indirectamente en la sociedad aumentando las tasas de desempleo.
Como minimizar el impacto del Downsizing en tu organización.
Define objetivos y necesidades: Es importante que antes de poner en marcha el downsizing en tu empresa, marques los objetivos que quieres alcanzar con la reducción de personal. Estos objetivos deben ir alineados con las necesidades reales de tu empresa, para no disminuir la productividad y conseguir los mismos resultados con menos recursos.
Comunicación directa: Evita el radio pasillo, si comunicas de forma clara, puntal y a tiempo las decisiones, reducirás los chismes y suposiciones y evitaras crear un entorno VUCA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad.)
Los empleados como activo fundamental: Asegúrate de poner a los trabajadores en el centro de tu organización y velar por su bienestar y sus intereses. Con esto no solo nos referimos a cuidar su bienestar en el momento de trabajo, sino en todas las prácticas, tanto en el momento de onboarding como en el de offboarding. Para llevar a cabo un buen proceso de offboarding, es fundamental que haya una buena comunicación entre el empleado y la empresa. A la vez que esta facilite todos los recursos necesarios para la finalización positiva del trabajador en la empresa.
Plan de contención: Una vez que se termine el proceso de downsizing, los colaboradores que permanezcan en tu organización estarán pasando por un periodo de estrés e incertidumbre, por eso es necesario un plan enfocado a la cohesión de los equipos, impacto emocional y ser claro con los objetivos y metas que se esperan, para poner a accionar lo mas rápido posible a los equipos de trabajo y vuelvan a su ritmo habitual.